Cada 19 de octubre pasa lo mismo: las flores se agotan, los bombones se repiten y el perfume de siempre ya no sorprende a nadie. Si este año querés regalarle a tu mamá algo que de verdad se quede en su casa —y en su corazón—, un cuadro personalizado con sus fotos favoritas es de esos regalos que no se olvidan y emocionan.

Por qué un regalo con tus fotos dice más

No hace falta gastar una fortuna para que un regalo sea especial. Lo que hace que algo se sienta único no es el precio, es que esté hecho a medida de esa persona: su cara, sus nietos, ese viaje que hicieron juntas. Un cuadro con una foto elegida por vos tiene algo que ningún perfume tiene: una historia.

5 ideas de cuadros personalizados para el Día de la Madre

  1. Un cuadro con la foto familiar de siempre. Esa foto que está guardada en el celular hace meses y nunca se imprimió. Convertida en cuadro, pasa de ser un archivo más a ser lo primero que ve cada mañana.
  2. Foto + una frase que la represente. Sumarle una frase corta debajo de la imagen —algo que diga solo ella, o algo que le dirías si tuvieras que resumir lo que significa para vos— hace que el regalo se sienta escrito a mano, aunque sea un cuadro.
  3. Un dúo o trío de fotos en distintos momentos. Ella de joven, con sus hijos, con sus nietos: una línea de tiempo en la pared cuenta una historia que una sola foto no puede.
  4. Un cuadro con la foto de su mascota. Si hay un gato o un perro que es "el nieto que no tiene", esta es una apuesta segura.
  5. Cuadro + espejo o accesorio a juego, para armar un regalo más completo sin que sea solo "un cuadro más".

Cuánto tiempo tenés que pedirlo antes

Como cada cuadro se hace a partir de tu foto, necesita un poco más de tiempo que un producto que ya está armado. Te recomendamos pedirlo con al menos 15 días de anticipación al 19 de octubre para asegurarte de que llegue a tiempo. Si ya estás sobre la fecha, escribinos por WhatsApp y vemos cómo darte una mano.

Cómo elegir la foto perfecta

No hace falta que sea una foto profesional. Sí conviene que:

 

  • Sea nítida (evitá fotos muy oscuras o borrosas, sobre todo si las vas a agrandar).
  • Tenga buena luz natural, si es posible.
  • Sea una imagen que a ella la haga sonreír al verla — al final, esa es la única regla que importa.

¿Ya sabés qué foto vas a usar? [Personalizá tu cuadro acá] y armamos juntos el regalo perfecto para este Día de la Madre.